domingo 7 de febrero de 2010

El irremediable olvido..

Terminó. El diá que espere llego sin remedio. Con dolor y desesperación. Aqui estoy, cremado o enterrado entre gusanos y oscuridad. Algunos sufrieron por mi, para otros nadie recuerda. Mi cadaverico ser yace aqui hace mucho. Con los años las flores de cempasuchitl dejaron de llegar, nadie trajo piedras a mi tumba en mi recuerdo. Eso concluyo hace decadas.

Es inevitable el olvido cuando llega la no existencia, cuando la carne deja de ser de color, cuando la sangre deja de fluir por las arterias, y el oxigenono circular por los pulmones; cuando el alimento se queda atrapado en los instestinos y se pudre en las entrañas.

Llega el olvido de los que alguna vez fueron queridos. La anecdota de lo que se fue en vida es eso, una platica de sobremesa entre los que una vez cocnocí. Pero esta injusticia no sera solo para mi, para ellos los no muertos pasara lo mismo, seran solo un recuerdo esporadc y vano. Sus cenizas y cuerpos que alimentan el apetito voraz de insectos y plantas también seran olvidados.

Es una regla que se cumple, una maldición, o no, que continua eterna, hasta el fin de los tiempos en este cementerio camposanto.

sábado 16 de enero de 2010

Perfume cadaverico

El movimiento de la tierra lo logró. Los cuerpos estan ahí, tirados a la mirada indiferente de los demás. Revueltos con escombros de estructuras de concreto. La sangre, los líquidos y fluídos de la morbida humanidad crearon la perfecta mass grave. Cuerpos regados, sin identidad. Almas que vagan por calles putrefactas.
Tras la muerte de miles inicia, lentamente el proceso de los amados muertos. Los insectos depositan sus huevesillos atravesando la piel inerte. Luego, las larvas comienzan a alimentarse de ellos. Los cuerpos generan gases y los organos internos comienzan a ceder ante el paso del tiempo. Se inflan, algunos estallan y emerge el aroma del fin de la existencia. Ese perfume maldito que seduce a miles de hambrientas larvas. Comienza la peste que penetra hondo y atraviesa las calles transportado por las corrientes de aire entre calles, expandiendose por kilometros. Miles de bacterias buscaran entrar en cuerpos no muertos y acabar con ellos infectandolos también.
La muerte esta, acorrala, se mofa de nuestra condicion orgánica. Los hombres y mujeres tapan sus rostros tratando de escapar del olor, pero no lo lograrán. El aroma a muerte, el olor a cadaver se apoderará de la ciudad por muchos meses, quizás años recordando a todos que cuando el fin de los dias llegue, a escepción de que el fuego de las maderas consuma piel y huesos, la carne se allagara y por mas perfecta que sea la envoltura, a pesar del mejor trabajo de embalsamamiento, el cuerpo olera a muerte. Por que es perfecto ese instante. Por que entre el caos de la destrucción y la indiferencia que apila cadaveres humanos y los maneja como desechos.. obligará a que esos pedazos humanos sean enterrados, cremados y olvidados sin identidad en este cementerio camposanto...

domingo 8 de noviembre de 2009

El viaje a Olam HaBá

Dicen los jajamim (Sabios) en el Talmud,que> este Mundo es un pasillo, o antesala, que lleva al recinto principal del palacio, denominado Olam HaBá (Posteridad, Mundo Venidero, Más Allá).
>>> Rebbe de Kotzk: continúa “Morir es solamente mudarse de una casa a otra. La persona sabia dedica sus mejores esfuerzos a embellecer aquella casa a la cual se mudará en el futuro.”
La muerte, cree el pueblo e Israel, es un “algo” totalmente diferente a todo lo percibido y vivido por nosotros, pero del cual podemos afirmar que existe y que en algún momento llegaremos a ese “lugar”, o mejor dicho “estado del ser”.
De acuerdo a Maimónides (en su comentario a la Mishná), el requisito básico para ingresar al Olam HaBá es haber cumplido al menos una vez en la vida una mitzvá de maneacciones que quiebran la posibilidad de ingreso al Olam HaBá:
•por negar la divina revelación e integridad de la Torá,
•por negar que la resurrección futura de los muertos está en la Torá (se encuentra evidenciada en Devarim 32:39),
•por ser rebelde e ir adrede en contra de la Torá, sus preceptos, y los Sabios de la misma,
•por sumirse en estudios de idolatría
El eterno castigará si no se cumple...
MALDITA MI SUERTE DE SER CREYENTE DE OTRAS COSA¡¡¡
ACASO ESTOY CONDENADO A LA PUTERFACCION DEL SER POR CREER EN LA PACHA MAMA Y EN LA ESCENCIA DEL CAPARAZON DE TORTUGA QUE RESGUARDA LA TIERRA, EL AGUA, EL AIRE Y EL FUEGO???
En estos dias de noviembre he rendido culto a la muerte, como cada año ,como cada fin de ciclo de este lado...
Rindo culto sin culpas como mis antepasados, razón de mas para continuar escribiendo historias en este cementerio camposanto.
RIP>>>

sábado 31 de octubre de 2009

OLOR A CADAVER, SANGRE Y MOHO


El gusto por recorrrer cementerios es arraigado. Quizas cuando descubrí que moriría me llamo la atención que los cuerpor inertes se colocan cimetricamente en hoyos bajo la tierra y se cubren con lapidas, lodo o culaquier cosa. El muerto tendra dirección y algusno perpetuidad, otros seran cremadops para trasladar sus cenizas a tierra de origen. o alguien traera la tierra de origen a su morada final.

El olor a cadaver. Apestoso, nausehabundo, fermentado, fetido.. tufo de entrega a la tierra, de alimento al gusano y la cochinilla.. al insecto que Gregorio Samsa transmuto.

La sangre cuagulada y seca emite un olor particular, extraño para algunos pero para mi familiar, peculiar, perfume seductor de añejas historias olvidadas en pueblos polvosos y miserables abrazados por la pobreza, el dolor y el odio.

El moho, invasor de plantas y animales muertos. se alimenta de ellos engullendo sus sustancias viscosas y pestilentes que se absorven y trasnmutan en fotosintesis la cual oculta su horrible genesis.

Los tres son insaeparables. Cadaver, Sangre y moho. los tres son parte escencial de estas líneas incólumenes, perfectas...

Los tres son elementos que se escureen en este cementerio camposanto.


sábado 17 de octubre de 2009

Injusta, Adorada, Maldita...

¿Por qué llegas así? ¿Por qué me has tocado a mí? Acaso escribir sobre tu escencia, con mis labios mojados en whiskey, cada vez, te vuelve injusta.
Has arrebatado de mis horas contadas la posibilidad de ser feliz. ¿Por qué lo has hecho? Lo has marcado con sangre roja y con dolor al ser amado. No te entiendo muerte.
Dolor en mi alma siento e impotencia ante ti. ¿Qué has hecho otra vez? ¿Acaso buscas mi adoración o sumisión ante tu poder? Eres brutal, adorada y maldita mil veces.
Señora obscura, me has tocado con tu gélida mano y me has destrozado. Soy añicos por tu incólume decisión.
Estoy acá entre la espada de hierro que arde de entre las brazas.
Paciente lector… ten cuidado. Ella o ese ser, esta ahí muy presente esperado, observando buscando y… los médicos explicaran causas racionales y científicas, pero ella es, fue per se.
Ahí está la pérfida… acechante… babeando ante el festín. Puede tocar tu vida por la parte más frágil que tengas.
Se regocija, se revuelca sin sentimientos, pues no existen ahí. INJUSTA, ADORADA, TRAIDORA, MALDITA SEAS. Cada día recordaré, me dolerá y seguiré en luto por este gran perdida, con este gran dolor que me carcome y que escondo de la gente, que alienada continua sus días. Y me hundo en tristeza y desesperación noches eternas e infinitas en este Cementerio camposanto.
RIP
Llegas dos veces mas lejana y cercana a la vez. Si ya sé que aquí estas.

martes 25 de agosto de 2009


domingo 2 de agosto de 2009

Enseñanzas del inframundo

Llegar al él no es díficil. Es una seducción perfecta. Es lo prohibido, lo malcioso, lo perverso, lo delisiosamente maquiavelico que te seduce como el escremento a las moscas y escarabajos.
Su olor es fetido y, aunque el hombre lo sabe preligroso, no se detiene ante el.
Cercena, destruye, hiere, carcome con naturalidad dañando a los otros sin remordimienos y sí; con singular placer.
Sin saber abrio la puerta.
Luego, ocurre. Tras cometer los actos del lado impensable, la escencia de su humanidad se evapora y esa mente retorcida ve aquella entrada a un viaje sin retorno. Quedará atrapado para siempre y su existencia maldita no tendrá descanso, pues la venganza del otro, de los otros; le alcanza como el fuego de una explosión. La maldición de aquellos esta dada.
Ahi llegan los difuntos. Uno a uno. Dicen los mas viejos. Los mas primeros.
Ahí llegamos todos con nuestras imperfecciones humanas y con nuestras carencias, miedos y torpezas.
Antes o después moriran. Si; tod@s moriran para desde el inframundo contemplar la perfección del fin de los tiempos desde este cementerio camposanto.